Solo hace seís días que llegué a España, y es como si no me hubiese marchado nunca. Parece, como si todo lo vivido en Erlangen, fuese un sueño del que me he despertado al llegar. La realidad me ha sacudido, y estoy abriendome camino a tortas con ella....aunque es una forma de hablar, lo siento así.
Cuando estaba en Erlangen, echaba de menos ésto, y ahora que estoy aquí de nuevo, me gustaría volverme a ir....¡que contradicciones tiene el ser humano! Después de tanto tiempo fuera, veo las cosas de otra manera y valoro lo que allí añoraba....mi hogar.
Los primeros días, cuando iba a comprar, pensaba que me iban a hablar en alemán y ya tenía la frase preparada para contestar, y después me daba cuenta, que hablaban como yo, en castellano....éso si que fué un alivio. En Erlangen, casi no admitían tarjetas de crédito para pagar en los supermercados, tenía que ser en efectivo, la VISA, estaba vetada por completo....pienso que debería ser porque les cobraban comisiones muy altas. Cuando llegué aquí y pude pagar con la tarjeta, me dí cuenta que ya no estaba allí.
Tengo pendientes de escribir varios correos, a gente que conocí en Erlangen y que me gustaría seguir manteniendo el contacto....personas que se fueron a vivir allí, en un país extranjero, con una lengua muy difícil y que habían salido adelante, con coraje y valentía....¡me gusta la gente luchadora!
Nada como aquí, que en el trabajo, impera la ley de mínimo esfuerzo y el deporte nacional, es el cotilleo. Allí nada de éso era necesario para vivir ¿por qué tiene que serlo aquí?
Los valores que allí sentí, me motivaron para seguir creyendo que era posible algo diferente, a lo que aquí vivía. Pero, una persona no puede cambiar su entorno ni el mundo en el que vive....aunque digan que "el aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo" ....a veces, te dás de tortas con la realidad, porque no solo no puedes cambiar lo que te rodea, sino, que no te dejan ni intentarlo.
Estos días, cuando me he encontrado con situaciones que no me gustaban, me imaginaba que és lo que estaría haciendo en ese momento en Erlangen y una sonrisa aparecía en mi cara, dejando pasar así, lo que intentaba fastidiar mi día, mi momento, mi minuto. A veces, es necesario tomar distancia, para poder seguir adelante.
Ya llevo varios días haciendo las maletas y preparandolo todo para la vuelta a España.
Al principio de venir a Erlangen, pensé que no tendría ganas de irme nunca, porque todo me parecía bien....claro, supongo que era la novedad y la ilusión de los primeros días....pero después que han ido pasando los días, he de reconocer, que cada vez, tenía más ganas de volver a España.
Por lo tanto, tengo ganas de llegar a mi casa, y dormir en mi cama.....y todo lo que allí me espera ¡¡menos el trabajo!! de éso no tengo ganas....pero forma parte de mi vida.
Aquí he aprendido muchas cosas, que recordaré siempre...ha sido una experiencia muy enriquecedora, y de la cual voy a sacar provecho para mi vida diaria. Desde aquí he valorado muchas más cosas de las que yo me creía, y he comprendido que para vivir, no se necesitan tantas cosas como creemos, o nos hacen creer. En Erlangen, he tenido muy pocos medios para subsistir, o menos que en España, y sin embargo, hay cosas que no he echado de menos y he seguido adelante con mi vida, adaptandome a las circunstancias.
Por lo tanto, el próximo post, que lo habrá, será desde mi casa, y contaré cosas, que todavía me quedan en el tintero y que no me ha dado tiempo a escribir.....¡quería contar tantas cosas de aquí!
He conocido a personas que me han enseñado mucho y a las cuales les estoy agradecida....de ellas hablaré desde España. Como han luchado en una ciudad extraña y han salido adelante.
Y tengo pendientes otras curiosidades de la ciudad y de Alemania en general, que me han llamado la atención, y que iré contando.
Creo que es hora de irse al aeropuerto y poner rumbo a mi tierra, que me espera con una temperatura, que nada tiene que ver con la de aquí....con tanto frío, aquí ha llegado ya la Navidad y allí todavía hace calor, ¡es increíble!, pero.....¡¡¡allá voooooooooooy!!!
¡¡¡Tschüss!!! (adiós)
Ya Carlomango planeó una combinación de río Main y el Danubio. En 1825, el rey bávaro Luis I atacó el plan nuevo. De 1836 a 1845 fué uno de los más importantes Baumonumente bávaro, Ludwig-Danubio-Canal- Main, con sus 101 bloqueos. En 1843, los buques navegaron por primera vez, hasta llegar a Eltersdorf. Después de la Segunda Guerra Mundial el canal se secó, y se inició de nuevo en 1965, el antiguo camino del canal, en parte, con la Frankenschnellweg, por donde ahora pasa la A73.
Este Memorial pins ha sido muy difícil encontrarlo, porque estaba muy lejos de Erlangen y por tanto, he tenido que echar mano de documentación antigua, para encontrarlo.
El deseo de un centro moderno llevado a finales de los 60 fué, como un punto de inflexión fundamental en la aparición de la ciudad. Esto requirió la jardinería de la ciudad vieja y muchas casas son derribadas. Hoy la marca de los grandes edifícios de los años setenta- incluyendo "Nuevo Ayuntamiento, el Ayuntamiento con hotel y centro comercial" - con la espaciosa plaza, que estaba en los últimos 30 años, varias veces reformada y dotada de esculturas.
El gran proyecto "Nuevo Mercado" también tocó en el lado oeste de la Nürnberger Straße. Edificio comercial desplaza así las zonas residenciales. El espacio resultante no era oficialmente un nombre, pero a menudo es visto como perteneciente al nuevo mercado. En el centro de la plaza desde 1982, hay un sencilla fuente. Dominando la zona hoy, hay una galería comercial y un complejo de cines.
La última entrada a la ciudad de Erlangen, desde Nuremberg, fué construída en 1717, la puerta se mantuvo hasta 1945 en este punto. Un tanque estadounidense la dañó seriamente, tras lo cual fué volada. Las otras puertas ya habían sido demolidas por completo alrededor de 1865. A pesar de reiteradas sugerencias, nunca fué reconstruída. Hoy en día sólo el contorno de la Torpfeiler en el suelo son marcados con adoquines, desde 1997, recuerda también una placa de bronce en la puerta.
Rothenburg ob der Tauber es una ciudad del distrito de Ansbach en el Estado federado de Baviera, Alemania. Hasta el año de 1803 fue una Ciudad Imperial Libre y hoy en día es una atracción turística de fama mundial por su bien conservado centro medieval.
En 970 se creó la parroquia de Detwang, hoy un barrio de la ciudad, y a continuación se construyó el castillo de Grafenburg oberhalb der Tauber de donde se origina la designación "ob der Tauber" y que significa "sobre el río Tauber". Este castillo fue destruido por el terremoto de 1356.
Un paseo por la pequeña ciudad al borde de la ruta romántica, es como un viaje a los siglos pasados.
Aquí la historia no es solamente números cronológicos, sino que se muestra gráfica y omnipresente.
La imagen de la ciudad con sus ricas casas de entramado y orgullosas fortificaciones no ha cambiado desde la Edad Media.
Como un anillo se cierran las murallas con sus defensas y bastillas para proteger las joyas de épocas pasadas. Impresionante se muestra la bastilla "Spitalbastei".
El orgulloso Ayuntamiento, empinadas torres, fuertes muros, iglesias y casas patricias anuncian su magnífico y rico pasado como ciudad imperial.
Hay tiendas de juguetes y de adornos navideños, por todos lados....parecía que habías vuelto a la infancia.
Plaza del Mercado, y centro reurálgico de la ciudad.
El reloj del Ayuntamiento, cuando daba las horas en punto.....se abrían unas ventanas, que dejaban ver a unos muñecos moviendose....mientras uno bebía en su jarra de cerveza, el otro alzaba una maza, como dictando leyes....¡¡muy curioso!!
El jardín del castillo, fué todo un descubrimiento....con la caída de las hojas, por el otoño, el paisaje tomó colores ocres...paseando por él, parecías haber salido de un cuento.